sábado, 19 de diciembre de 2015

Extracto de los Porqués

Porque te conocí entero y desnudo.
Porque habitas en mí, porque te pienso, te sueño y te imagino. 
Porque puedo recordar cada una de tus marcas e historias.
Porque puedo sentir en lo áspero de tu tacto una ternura más delicada que la del viento fresco rozando mi piel. 


Porque cuando me haces el amor, no existe ni Dios, ni pena, ni castigo, soledad u olvido.
Porque cuando entras en mí el hambre de todo lo mundano se suicida en favor de tu placer y el mío.
Porque yo quise robarte un beso que me nublara la vista y me permitiera ver con el alma.

Porque tu aroma me hizo pensar en la remota posibilidad de volver a enamorarme.

Didi Soto

La piedra del deseo.


 La punta que hiere al amor y en general a la vida, se afila con la piedra de la insuficiencia, el deseo permanente de hacer un poco más, de tener un poco más, de poseer, de consumir... afilada bien termina por fatigar la magia de disfrutar lo que de las manos se nos escapa, el presente.


No ser suficiente para el juez autócrata interno implica dolorosas trayectorias de la conciencia. No basta con tenerlo, lograrlo, poseerlo y consumirlo, requieres enseguida un poco más; sexo, dinero, amor, embriaguez, lujuria, deseo, deseo, deseo ininterrumpido, deseo in crescendo.

Didi Soto

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Y te recuerdo

De rodillas exigiendo un poco de maltrato, suplicando besos que quemaran ardorosamente tus labios, anhelando caricias para salar tus heridas y poder entonces expiar tus culpas, las mías y las del mundo con tu dolor.

Cuando llegas de rodillas estas dispuesto a cambiarle el nombre al amor, la mirada al ser amado y las intenciones al verdugo.

Sé que aquellos besos no mitigaron tus ganas, sé que ni todas las caricias sucias pudieron saciar tu deseo, sé que para erguirte necesitabas más escarnio que el de mi lujuria posesiva y pecadora.

También se ahora que las rodillas resisten más que los pies y las voluntades. 


Didi Soto

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Hablemos

Te diría que deseo locamente cada centímetro de tu humanidad.
Te diría que no hay nada que desee más que a ti en este instante, que la idea me enciende, me quita la tranquilidad, es una especie de urgencia. No se compara a un simple deseo, es de ti, de tu olor, de tu piel, de tu nombre, de tu voz pronunciando el mío, de tus manos recorriéndome, de tu sexo poseyéndome.
Es de ti como nadie más y estoy segura que no imaginas cómo.
Es de tu temperatura dentro y fuera mío, es de tus ideas recorriendo mi mente y de tu sudor recorriéndome la piel.
Es de ti sometiendo este fuego infinito que no sé cómo apagar.
Es de mi deseo que no busca más que tus huellas.
Es de mí, sin saber cómo encontrarte.


Berenice Pinzón

martes, 20 de octubre de 2015

Carta III A los amantes perdidos

Vienes y vas llenándote de mundo, te traigo al mío de manera terca, reteniéndote en mis adentros al cerrar los ojos.
Necia loca que se aferra a querer a los ausentes.
Besos varios porque ausentes estaremos siempre.


Berenice Pinzón

miércoles, 26 de agosto de 2015

Amásame

 Sobre los discursos aceitados e impermeables,
De los amores correctos y las emociones maduras.
Una sociedad que viste a la moda con crueldad.
Exigiendo besos mordaces de perfección y felicidad.
Hoy para mis carnes no necesito más que tu tacto.
Hoy no tengo necesidad de que fermentes mi ego.
Hoy amásame y has que mi fuego nos derrita.
Para los halagos y las pretensiones tendrás otros momentos.


Didi Soto

miércoles, 12 de agosto de 2015

Argumento


En mi defensa, habría de decir que fui criada en una sociedad de mierda que no exalta sus virtudes sino por el contrario, desvirtúa aún lo más puro que de natural posee.
Aunque no sería suficiente al saber con ello que no asumo mi responsabilidad por las molestias causadas.
En mi defensa diría que he sido brutal, como imagino que usted lo ha sido, aunque no se trata de acusar a otro que no sea yo misma.
A mi favor diría tantas cosas, que me he cansado de repetir y nadie escucha.

Berenice Pinzón

jueves, 2 de julio de 2015

Ocurrencias

Se me ha ocurrido, no casualmente, inundar mi boca con tu semen. No menos romántico que llenar mi vida con tu presencia o mis oídos con el timbre de tu voz.
Se me ha ocurrido vaciar mis palabras en papel, como impregnar mi piel con tus huellas.
Se me ha ocurrido disfrutar mi vida en compañía sin igual, minuto a minuto y con cautela, para que no existan cabos sueltos que me hagan tropezar.


Berenice Pinzón

lunes, 8 de junio de 2015

Y sí

Me cansé de tu malestar cotidiano, me aturdí de estar al pendiente de ti, me cansé del complejo de ser insuficiente.
Hoy juez mío, te abro mis brazos y suplico tu abrazo.
Hoy te ofrendo mis gozos y mis escondidos placeres.
Hoy puedes hacerme tuya hasta el hartazgo, siempre y cuando no intentes tocar mis pensamientos, puedes llenarme de moretones la piel y de cicatrices el rostros más nunca podrás tocar ni mi alma llena de regocijo ni mi corazón rebosante de amor.


Didi Soto

En banca rota

Llámame idealista, romántica y si quieres hasta ingenua.
Lo que yo busco en cada encuentro es más que un orgasmo,
Para esos yo soy la experta, y si me arriesgo a lo otro
(A desnudarme, a compartirme, a entregarme), es por que  busco que tu gozo y el mío se hagan uno, por que los deseos compartidos saben a gloria, por que los besos y los alientos se acompasan hasta darte cuenta que tu soledad y la mía se hacen compañía.
Si consideras que poseer es simplemente penetrar…
Te aviso que estas en banca rota.


Didi  Soto

miércoles, 20 de mayo de 2015

En efecto

Si la humanidad se desnudara de sus prejuicios, seríamos una orgía colectiva!!

Berenice Pinzón
Didi Soto

martes, 19 de mayo de 2015

Si no me temieras tanto

Entonces podríamos desnudarnos el alma, el cuerpo y el pensamiento hasta saciar el hambre que nos consume y nos aprisiona, entonces desnudos y ebrios podríamos encontrar la calma.
Si tan sólo no me temieras tanto.
Tu temor tiene fundamentos, quiero devorarte entero, saborear lo más oculto de tus pasiones, encontrarte en las profundidades de tu deseo y justo en ese instante apoderarme de ti, de tu lujuria, de tu dicha, de tu esencia.
Si tan solo no me temieras tanto….
Siento tus labios tersos sobre mis mejillas, incluso mojados, es lo único que te has atrevido a besar, sin embargo hay lugares mas húmedos y sonrojados que te ofrezco.
Si tan solo no me temieras tanto.


Didi Soto

sábado, 16 de mayo de 2015

Del sadismo

Practíco un sadismo silencioso.
Gusto, saboreo y disfruto de otros cuerpos a tu salud.
Cada vez que no respondes y extraño tus dientes hiriendo mis pezones, me encargo de tener otros entre los míos.
Cada vez que gozas entre los arrabales, yo gozo que otro aliento me recorra el cuerpo.
Cada vez que te guardas en el mundo de los polvos, cuadros y pastillas de colores, yo me guardo en la explosión de sustancias que produzco en cada orgasmo.

Berenice Pinzón




miércoles, 6 de mayo de 2015

Ajena

Como la flor que pende de su rama; 
tan hermosa, tan efímera. La cual pese a tu contemplación siquiera se perturba, ella sigue ahí, luciendo esplendorosa no solamente para tu ojos, sino para cuantos sepan apreciar y honrar  la belleza misma. 
En esa misma condición hermética se aprisionó a su cuerpo y a su sonrisa, sabiéndose tan vacía y tan deseada.
Cubrió de cristales blindados su espacio, su alma y su conciencia; Se  enclaustró así misma en un disfraz de cuadro de museo, con las luces dirigidas, intencionadas y apropiadas para sólo dejar ver su ángulo más bello, intocable, inalcanzable.
Ridículamente inasequible.


Didi Soto

Descaro

Y sí, hay todos los días un roce que me hace imaginarme tendida en una cama, en un piso frío, en una mesa de trabajo atiborrada de enseres o un rincón inexplorado con gotas y chorros de deseo.
Perdona si te ofende que una mujer describa su pulso ardiente con sus inquietos dedos y su coño humedecido. Todo sería más sencillo si el falocentrismo no nos hubiera negado históricamente el impulso de ser amadas, en la piel, en el sexo, en el alma y hasta en la neurona.


Didi Soto

sábado, 25 de abril de 2015

A gozo vuestro.

La gozadera entera a placer vuestro, caminando por las arenosas tierras de la dicha, las playas y las islas del amor os dedico mi gozo.

No basta con contarte que hoy en día puedo perdonarte todas esas noches en que te he llorado.
No basta con decirte que sonrío por cada una de esos atardeceres en que me hacías falta.
No basta con decirte que a mi paso por el mundo disfruto, gozo, amo y me retuerzo de placer.
No basta con decírtelo, porque cada uno merece la dicha de ser gozoso libremente.


Didi Soto