Bienvenidos aquellos que no consideren demonios extraños los deseos descubiertos de la voz femenina.
Bienvenida sea la ligereza moral, pasiones profundas, descaradas y exóticas.
Entrañas expuestas, apetito voraz por todo aquello ingerible o no.
Advertencia:
Antes de empezar habrán de matar egocentrismos inoportunos, golpes de pecho, e identificaciones erróneas con las letras que aquí se desnudan.
Con amor y placer.
Berenice Pinzón
Didi Soto
jueves, 26 de febrero de 2015
Entre otras confesiones
También me
sacas lo poco romántica, lo de sangre y sudores.
Deseo
inevitablemente tus antojos en mi imaginario.
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