miércoles, 11 de febrero de 2015

Después de todo soy… O no soy

Digamos, lo que percibes de mí, mis incontrolables manías, lo que mis amantes pasados piensan de mí y mi propia opinión.
Y en resumidas cuentas, me libero hoy de lo uno y de lo otro.
¿Por qué?
Porque en primera instancia, estoy suplicando porque cualquier opinión se vaya a la mierda, y segunda, porque sé que lo que  opines, ellos o yo, importará  un céntimo, cuando por fin yo ya no esté aquí.


Berenice Pinzón 

No hay comentarios:

Publicar un comentario