Deseo de ti o de mí contigo.
De nuestros cuerpos
fundidos, o de no conocerte.
De amar otra carne, o
de olvidar tales desatinos.
De controlar estas ganas de imprimir mis deseos en tu vida
entera.
Berenice Pinzón
Bienvenidos aquellos que no consideren demonios extraños los deseos descubiertos de la voz femenina. Bienvenida sea la ligereza moral, pasiones profundas, descaradas y exóticas. Entrañas expuestas, apetito voraz por todo aquello ingerible o no. Advertencia: Antes de empezar habrán de matar egocentrismos inoportunos, golpes de pecho, e identificaciones erróneas con las letras que aquí se desnudan. Con amor y placer. Berenice Pinzón Didi Soto
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