domingo, 5 de octubre de 2014

Cuentos del romanticismo (Diálogos internos)

Y yo pedía veneno para ahogar mis angustias al estar cierta de la ausencia del objeto de mi pasión…
Y ella se burlaba altanera y pronunció palabra:
-¡Despierta, pendeja! Eso se murió junto con el Siglo XIX.


Berenice Pinzón

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