Estrenarme como bruja negra
necesitaría para poseerla.
Resbalar cada noche por su claro vientre,
pero ella descubrió primero ese secreto.
Hechicera blanca como jamás había mirado una.
Construyendo el universo a placer.
Tomándolo todo sin preguntar.
Resbalar cada noche por su claro vientre,
pero ella descubrió primero ese secreto.
Hechicera blanca como jamás había mirado una.
Construyendo el universo a placer.
Tomándolo todo sin preguntar.
Rompió los amuletos que me guardaban.
Peligrosa,
ágil, grácil, violenta.
Creí ilusamente en mi curación.
Busqué otro rostro, otro cuerpo, noches distintas.
Volvió la mirada y ordenó que olvidara todo,
y olvidé a la mujer por la curandera.
Esa que come mi cuerpo y se instala en él.
Llegaría a pensar que no sudar encima suyo es ofensa.
Exijo la hora en que pueda volver a desbocarme en ella.
Pretendo otra vez el brebaje. No deseo desintoxicarme más.
Creí ilusamente en mi curación.
Busqué otro rostro, otro cuerpo, noches distintas.
Volvió la mirada y ordenó que olvidara todo,
y olvidé a la mujer por la curandera.
Esa que come mi cuerpo y se instala en él.
Llegaría a pensar que no sudar encima suyo es ofensa.
Exijo la hora en que pueda volver a desbocarme en ella.
Pretendo otra vez el brebaje. No deseo desintoxicarme más.
Berenice Pinzón
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