Recostados, agotados y
"satisfechos". Concluyo.
Hay verdades en nuestros cuerpos, y vos,
prefieres las mentiras en tu cabeza.
No es nuevo en realidad, para la
idiosincrasia del macho promedio hay tres realidades inaceptables que
resquebrajan su seguridad:
Que tu mujer gane más que tú.
Que tu mujer piense más que tú.
(Y con la que definitivamente no puedes
lidiar es)
Que tu mujer goce más que tú.
P.D. Con "tu" mujer me refiero a
cualquier ente con coño y cerebro que retoce contigo a plena conciencia. Incluidas
“tus putas”
Didi Soto.
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