¡Que hierva el deseo!
¡Que se desborde!
Si te pudieron
alcanzar mis besos, ya alcanzaran a otros en el camino.
Berenice Pinzón
Bienvenidos aquellos que no consideren demonios extraños los deseos descubiertos de la voz femenina. Bienvenida sea la ligereza moral, pasiones profundas, descaradas y exóticas. Entrañas expuestas, apetito voraz por todo aquello ingerible o no. Advertencia: Antes de empezar habrán de matar egocentrismos inoportunos, golpes de pecho, e identificaciones erróneas con las letras que aquí se desnudan. Con amor y placer. Berenice Pinzón Didi Soto