Bienvenidos aquellos que no consideren demonios extraños los deseos descubiertos de la voz femenina.
Bienvenida sea la ligereza moral, pasiones profundas, descaradas y exóticas.
Entrañas expuestas, apetito voraz por todo aquello ingerible o no.
Advertencia:
Antes de empezar habrán de matar egocentrismos inoportunos, golpes de pecho, e identificaciones erróneas con las letras que aquí se desnudan.
Con amor y placer.
Berenice Pinzón
Didi Soto
martes, 2 de septiembre de 2014
Esclavitud
Hay dos clases de esclavos. Los que nacieron con libertad y
fueron sometidos y los que nacieron con libertad y decidieron someterse.
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