Brindo por el encantador momento en que presidentes pierden el nombre en calidad de indigentes frente al placer.
los constructos
intelectuales no combinan con el ritmo y la coordinación de las caderas.
Las posturas políticas están de más cuando la lengua
repasa la piel compañera.
Las posiciones sociales se ridiculizan comparadas con las
posiciones amatorias.
Los idiomas perecen a causa de la expresión genuina y
totalitaria de los cuerpos que buscan fundirse.
Berenice Pinzón