Bienvenidos aquellos que no consideren demonios extraños los deseos descubiertos de la voz femenina.
Bienvenida sea la ligereza moral, pasiones profundas, descaradas y exóticas.
Entrañas expuestas, apetito voraz por todo aquello ingerible o no.
Advertencia:
Antes de empezar habrán de matar egocentrismos inoportunos, golpes de pecho, e identificaciones erróneas con las letras que aquí se desnudan.
Con amor y placer.
Berenice Pinzón
Didi Soto
miércoles, 14 de enero de 2015
Anhelo
Tengo tantas ganas de perder la cordura,
entre tus sábanas, tus caricias y tus ideas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario